Los límites son uno de los conceptos más malentendidos en el desarrollo personal. Muchos creen que los límites tienen que ver con mantener a los demás fuera. Lo contrario es cierto.
Los límites tienen que ver con proteger lo que es importante — para que puedas dar más y mejor a quienes quieres.
¿Qué es un límite?
Un límite es una comunicación clara sobre lo que necesitas, lo que aceptas y lo que no aceptas.
No es un muro. No es un castigo. No es control sobre los demás.
Un límite dice: "Así es como me siento yo."
¿Por qué son difíciles los límites?
Para muchos de nosotros, los límites se asociaron con el conflicto y el rechazo durante la infancia. Decir no era peligroso. Tener necesidades era una molestia.
Así que aprendimos a suprimirlos.
Decimos sí cuando queremos decir no. Cruzamos nuestros propios límites para evitar conflictos. Y entonces crece el resentimiento.
Dos tipos de límites
Límites internos — los límites que te estableces a ti mismo. ¿Cuáles son tus valores? ¿Con qué no vas a ceder? ¿Cuál es tu no absoluto?
Límites externos — los límites que comunicas a los demás. ¿Qué aceptas en una relación? ¿Cómo quieres ser tratado?
Señales de que necesitas mejores límites
Dices sí y quieres decir no. Te sientes agotado en ciertas relaciones. Estás enfadado pero no dices nada. Das más de lo que recibes — y eso duele. Te cuesta pedir ayuda.
Cómo establecer un límite
Un límite no es un ultimátum. Es una comunicación clara y tranquila.
"Cuando tú [conducta concreta], yo me siento [emoción]. Necesito [deseo concreto]."
Requiere práctica. Se sentirá incómodo. Los demás puede que reaccionen.
Pero las personas que te respetan respetarán tus límites. Y quienes no lo hagan — eso te dice algo importante.
Preguntas para la reflexión ¿Qué límites te cuesta establecer? ¿Cuándo dices sí y quieres decir no? ¿Qué temes que ocurra si estableces un límite?
AIA kender disse teorier og kan hjælpe dig med at forstå dem i din egen situation.
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